La Sphere
Sunday, March 6, 2011
Curatorial


PARTOGESTO, DELIRIO, MONUMENTO
El gesto, el pujo, el miedo. El gesto, ó el pujo, ó el miedo. El gesto, el pujo y el miedo. Respira.
Acabas de empezar a parir.
En Migdalia me llamó mucho la atención su elocuencia, no solo por el domesticado dramatismo que ambas compartimos, pero también por su intuitivo empuje creativo,en que ambas habíamos coincidido. Un recetario sobre el cuerpo, la fotografía, la idealización pre-concebida de la mujer artista y de un feminismo hegemónico y hasta tradicionalista, que observábamos desde lejos. Ambas habíamos idealizado sobre todas las cosas, que crear se hacia desde el vientre, que era un proceso tan íntimo como intuitivo.
Migdalia se apropiaría del medio de la fotografía durante sus estudios en Búfalo, Nueva York, al igual que comenzaría a enriquecer otras posibilidades interdisciplinarias, explorando el dibujo arquitectónico y de la figura humana. Migdalia regresa a Puerto Rico, un año más tarde, sin abandonar las comunicaciones, lo documental, ni lo publicitario. Por otra parte, los toma como vehículos o motores expresivos que han de estructurar su obra grafica, plástica y corporal en los años venideros. Migdalia comenzaría a explorar el campo del arte a través de la fotografía, se ensimismo en la recolección de objetos y en la creación de contenedores, sin abandonar el formato que la llevó hasta allí: las imágenes múltiples, el movimiento, la repetición, lo narrativo y lo personal.
En el 2005, Migdalia Barens Vera presenta en el Cuartel de Ballaja su primera exhibición individual ROTAS. Esta muestra de carácter multidisciplinario integraba una instalación de cien figuras sin brazos, una instalación videográfica, un ensayo fotográfico y hasta un performance. Mí Misma como tituló su instalación de cien figuras de fibra de polímero y tela, formaron parte de la propuesta curatorial de Objetos de Gravamen y causa: Interpretaciones contemporáneas sobre el tema del consumo, en el Museo del Arte Contemporáneo de Puerto Rico en el 2006.
Esta instalación en particular presentó serias posibilidades expresivas y teóricas sobre el cuerpo, de lo humano y de la tecnología. Las cien figuras de esta pieza imploraban el dramatismo de haber perdido sus brazos, la falta de aceptación y a su vez la aniquilación de la autocomplacencia. Migdalia por su parte, le regresaria a estas figuras una profunda significación tanto estetica como conceptual. Le concede unos atributos de factura que aparentan ser del todo industrial. La artista mediante su ritual de producción se dedica a reconstruirlas, a humanizarlas. Esta obra en sí misma explora varias posibilidades, pero entre tantas la que creo más contundente-- la alusión cuerpo tecnológico, a la maquina, al cyborg, por ende al poshumanismo.
PARTO nace del formato de ROTAS. Ambas propuestas coinciden con lenguajes que Migdalia ha instituido como muy suyos, la factura, de gran solidez y autonomía y, su inclusivo interés por las complejas formas post industriales, las maquinarias, las prótesis, el artificio, en donde explora los limites del espacio y del espectador frente a su obra.
Barens Vera se ha dedicado al cuerpo, no solo técnicamente a través de la danza y la improvisación, pero Migdalia también se instruyó y certificó como dula mientras esperaba a su hija Musa. Pero, aún así PARTO como lo ha expresado la artista, no se basa intrínsecamente en su experiencia de dar a luz, ni de ayudar a parir a varias mujeres. PARTO es un recombinante de sensaciones físicas y emocionales relacionadas al alumbramiento, como también al gesto, al miedo, a la gloria, a la incertidumbre, al dolor y a la muerte. Esta muestra se constituye de tres fases que coinciden con el tiempo de gestación hasta el alumbramiento, en donde la artista incorpora un cúmulo de experiencias sensoriales a través la fotografía, el objeto escultórico, el video y el sonido.
El gesto: la imagen fotográfica
PARTO abre con doscientas setenta fotografías gestuales en blanco y negro instaladas al revés. Este grupo de imágenes alude numéricamente a los nueve meses y treinta días de gestación. El gesto es la forma de cargar el cuerpo, es también el movimiento expresivo del cuerpo y de un sentimiento. El proceso de dar a luz se ha menoscabado como una experiencia meramente visceral y traumática. Barens Vera ha transformado este referente con imágenes sugestivas que responden a una búsqueda gestual del cuerpo intrínsecamente conectado a las emociones. Al pasar por las imágenes vemos la acertada repetición de la forma, de los elementos, de los gestos y de la figura, que en algunos casos se presenta aturdida, intensa, en paz, reflexiva y hasta ausente. Estas imágenes se pueden apreciar solamente a través de un espejo, de donde parte la distorsión, la crisis de percepción, la falta de control sobre si misma, el confinamiento del cuerpo ante el alumbramiento. Esta interpretación del alumbramiento que nos brinda la artista, propone un acercamiento al sentimiento más remoto que tenemos del comienzo y fin de la vida como impresión, como gesto, como forma.
El Monumento: El cordón umbilical
Si cada parte importante de la vida humana—nacer, educarse, sexualidad, trabajo, envejecer, muerte-- es transformado por las intimas conexiones con la tecnología, entonces el lenguaje de la tecnología comenzará a “invadir” las formas de cómo expresamos y percibimos dichas experiencias.
GRAY, MENTOR, FIGUEROA-SARRIERA, The Cyborg HANDBOOK, 1995
Barens Vera incorpora en esta instalación una vestidura de una mujer a sus nueve meses de gestación con un cordón umbilical adherido a esta, de unos 250 pies de largo. Este elaborado artificio de carácter mecánico, incorpora la goma, un motor de abanico y un cable eléctrico de forma funcional. Esta pieza alude directamente al concepto de extender el cuerpo, de jugar con las posibilidades del cuerpo como receptor, como contenedor, como maquina artificial de vida. Un cuerpo tecnócrata que a su vez, puede ser reemplazado por otro, como lo único que nos garantiza la continuidad de la vida.
El Delirio: videografía
Cuando el dolor... sumision
a donde tu te vas mientras la realidad sigue
es lo que solo tu ves
onirico
reencarnación
placer
alucinación
PARTO cierra con cuatro piezas videográficas que son proyectadas en la pared indefinidamente. Migdalia por su parte nos acerca a ese cúmulo de imagenes cargadas de alucinaciones, incongruencias, placer, muerte, oscuridad y luz. En donde rescata emociones y condiciones universales que trascienden el dolor, la carga emotiva, el agotamiento, la espera.
Esta nueva propuesta de Migdalia Barens Vera nos invita a re-pensar las ideas del cuerpo a través de múltiples lenguajes: a través del arte, la tecnología, la cultura y el consumo. En donde la artista ha incorporado elementos de gran contenido gráfico, conceptual, expresivo y crítico como lo es el cuerpo femenino, en donde logra reestablecer ideas actuales como la multiplicidad, la falta de origen, la fragmentación colectiva y el poshumanismo. PARTO, de Migdalia Barens Vera, en conclusión vemos múltiples niveles de interpretativos, que se acuñan a través de experiencias intrínsecamente personales: la mujer en la sociedad contemporánea, los sentidos primarios: el dolor, la espera, la prisa, fragmentación. PARTO es eso que sale del vientre: es el gesto, es el pujo, es la sobrevivencia.
Brenda Torres-Figueroa
Curadora, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico
Julio 2007
Cause it might fade away: Four proposals about retrieval and closure
The exhibition Cause It Might Fade Away: Four Proposals about Retrieval and Closure, feature the work of artists Nora Maite Nieves, Kristine Serviá, Marisol Plard Narváez, Migdalia Barens Vera and curator Brenda Torres Figueroa in an inevitable conversation about how personal memories, the passage of time and the idea of “home” are collected, addressed and can be reestablished as a universal human condition.
It is not a coincidence that the artists convoked for this exhibition were all born and raised in Puerto Rico and have made the urban landscape of the cities of Chicago and New York their transitional residence. Inevitably, during that process they’ve retrieved and reconstructed reminiscences of a somewhat familiar, yet other times unrecognizable, place called home.
Each visual statement proposed is embedded with subtle symbolism, very distinctive to each artist. Through mapping and haunting timelines without beginning or end; through an assemblage of reconstructed grounds that allow us to recognize all the steps we’ve made; through a contained shadow outlining an unfamiliar sight; and through the last remembrance that assumes the shape of an abandoned garment that longs, transits and remains untouched.
The exhibition is part of the commemoration of International Women’s Day at IPRAC, and will be open to the public until the end of March 2011.